La cascada que se llora a sí misma
El Salto de la Novia es el nombre con el que todo el mundo conoce la Cascada del Brazal, una caída de agua de unos 60 metros sobre el paraje del río Palancia, en Navajas. Es uno de los espacios naturales más visitados del Alto Palancia, con acceso regulado, centro de interpretación, senderos cortos y la conocida leyenda de los dos enamorados.
El lugar combina varias cosas a la vez: la cascada principal, la posibilidad de bañarse en el río al pie de la caída, varias sendas cortas por el bosque de ribera, arqueología prehistórica en los abrigos de la Bora de las Peñas y un centro de interpretación en la entrada. Es un plan de día completo, no de media hora.
Dicen que el agua de la cascada son las lágrimas de dos novios que murieron en el río al intentar cruzarlo para demostrar su amor.
La cascada y el paraje
El agua que forma el Salto de la Novia procede del manantial de la Esperanza, que actúa como drenaje del acuífero de Jérica-Alcublas. Cae sobre una plataforma de toba calcárea (tosca) formada hace 2,5 millones de años por la precipitación de carbonatos cálcicos en contacto con el agua dulce. El cañón que forma el salto, conocido como la Bora de las Peñas, tiene unos 50 metros de altura en el punto más alto.
El nombre popular viene de una leyenda local. En Navajas existía la costumbre de que las novias saltaran de una orilla a otra del río ante sus convecinos como prueba de amor. En una ocasión, las aguas del Palancia iban crecidas, la novia cayó al agua y el novio se tiró a rescatarla. Ambos murieron. Desde entonces la cascada del Brazal lleva el nombre de la protagonista y se dice que el agua son sus lágrimas. Hay quien relaciona la historia con un grabado de Francisco de Goya conservado en la Hispanic Society de Nueva York.
Al pie del salto hay una explanada con mesas de pícnic y acceso al río Palancia para bañarse. El agua es fría incluso en verano. Está permitido meterse bajo la cascada cuando el caudal lo permite. Los perros pueden entrar pero no bañarse y deben ir siempre con correa.
Qué ver además de la cascada
El Mirador del Paraíso es la mejor perspectiva del Salto de la Novia: se accede por unas escaleras junto al cañón (suelo resbaladizo, atención) y ofrece una panorámica de la cascada principal y el río desde arriba. De camino al mirador se pasa por la Cascada del Tío Juan, la hermana pequeña del Salto de la Novia, que lleva más o menos agua según la época.
El paraje tiene varias sendas cortas habilitadas, todas accesibles desde la entrada:
- Senda del Último Beso: desde la Fuente de Mosén Miguel hasta el pie de la cascada.
- Senda Antigua de las Novias: paralela al río, con pequeños rincones para bañarse.
- Senda del Refugio de la Soledad: senda de ida y vuelta hasta un pequeño refugio natural, poco transitada.
- Sendas del Bosque de Ribera: recorre el margen izquierdo del Palancia hasta la Barchilla, un azud medieval del siglo XIV.
En los abrigos rocosos de la Bora de las Peñas hay restos de patrimonio arqueológico prehistórico: necrópolis de la Edad del Cobre, abrigos de la Edad del Bronce y la Cueva del Ermitaño, habitada hasta el siglo XVIII.
Navajas y el olmo de 400 años
El pueblo merece un paseo antes o después de la cascada. Navajas fue durante el siglo XIX y comienzos del XX uno de los lugares preferidos de los valencianos para veranear, y quedan casas señoriales con jardines del XVIII. En la Plaza del Olmo hay un ejemplar plantado en 1636: casi 400 años de vida, 13 metros de altura y parte del escudo y el himno del pueblo. Junto al olmo arranca la ruta al Salto de la Novia.
La calle Bajada de las Fuentes, que baja desde la plaza hacia el paraje, tiene varias fuentes con diferentes formas a lo largo del recorrido. Ahí está también el Centro de Interpretación, donde se venden las entradas y hay información sobre la flora, la fauna y la arqueología del paraje.
Cómo visitar el Salto de la Novia desde Onda
Desde Onda se toma la CV-20 o la N-225 hasta enlazar con la A-23 (Autovía Mudéjar) en dirección a Teruel. Después de Segorbe, salida a Navajas. Son unos 50 km y 46 minutos de conducción. El tren también es opción: línea C5 de Cercanías Valencia-Caudiel con parada en Navajas, desde donde se llega a la cascada caminando unos 10 minutos.
El aparcamiento está en la Plaza del Matadero, junto al Centro de Interpretación. Los fines de semana de verano la zona se llena rápido. Entre semana fuera de julio, agosto y septiembre el paraje está casi vacío y la entrada es gratuita.